
Martín Moresco
Un testimonio cargado de aprendizajes
Esta vez vamos a contar la historia de Martin Moresco, un argentino que atravesando la década de los cuarenta me cuenta que se expatrió hace ya unos doce años. Se fue con Danone primero a México, luego a Paris donde estuvo 4 años y luego a Miami donde ya hace seis años que residen. Y desde hace un año que dejó la empresa y se lanzó como emprendedor con su marca de agua de coco Cocobliss.
Partieron de Argentina con Sebastiana, su mujer y Francisca, su hija mayor que tenía dos años. Sus otros dos hijos nacieron en México y en Paris. Escuchar a Martin es caminar junto a él durante su proceso como emprendedor. Trabajo muchos años como ejecutivo en Danone pero siempre con su deseo de tener su emprendimiento propio.
Sus primeros años en México los relata con mucho entusiasmo. “Prácticamente no me costó este destino como profesional, porque México me resultó un país abierto y fácil para los expatriados. Pero desde el punto de vista familiar nos costó desprendernos de la familia y vida en Argentina, sobre todo al pensar que nuestros hijos no recibirían el cariño de sus abuelos y primos desde cerca, algo importante para nosotros.”, recuerda Martin.” Francia”, me cuenta, “no me resultó tan fácil ya que fue un enorme desafío laboral, viajando prácticamente todas las semanas, mientras la familia iba creciendo, ya con dos hijos. Este desafío fue enorme para nosotros. Francia era un país más hostil. Por suerte el grupo de argentinas que conoció Sebastiana y los grupos de acompañamiento de expatriadas que formaron fueron un gran sostén para los dos. Fue un lindo desafío laboral y cultural, aunque a veces nos mirábamos y nos preguntábamos ¿Qué hacemos acá? El idioma se convirtió en una barrera más pero sobre todo la política en un corporativo francés no me resulto fácil. Y trabajar en una posición global donde se negocia con muchas culturas de todo el mundo y adaptarme a todos esos veinte o treinta países fue más difícil. Y el viajar que también se convirtió en una dificultad familiar”
Para Martin llegar a Miami, fue otro bálsamo, encontrando un oasis en EEUU desde el punto de vista cultural. “Acá manejaba Latinoamérica y Caribe y eso me resultó mucho más fácil que Europa. ”, recuerda Martin con más relax.” Pero fueron los viajes prácticamente semanales los que me hicieron pensar en cambiar de rumbo. Ya el cuerpo, la familia y la cabeza estaban reclamando mi presencia y mi descanso y eso fue una motivación fuerte para mi cambio”. También quería empezar a asentarme ya que veníamos moviéndonos desde hacia mucho, y necesitábamos tirar el ancla y que los chicos pudieran consolidar amistades y tener una vida más tranquila. No quería volver a una empresa grande, así que ahora sí se dio la oportunidad de encarar mi proyecto. En toda esta decisión, fue muy importante hacerlo junto con Sebastiana, ya que más allá de lo que la expatriación quita, dá muchas cosas y al decidir salir de ese confort económico y social, el golpe fue duro. Para salir de la corporación y emprender un negocio propio fue clave que Sebastiana me apoyara. Muchas esposas de expats dejan su profesión para dedicarse a la familia. Ese fue nuestro caso, así que decidir salir de esta forma de vivir fue también un trabajo conjunto para lograr que ella también pudiera insertarse en el mundo laboral como una oportunidad de crecimiento también. Para mí esto fue clave en el cambio, porque me sentí muy apoyado para tomar la decisión. Ganamos muchísimo como familia, estando mucho más en casa. Esto nos dá mucha riqueza. También me ayudó mucho el deporte en este cambio.“
La vida del emprendedor es un estilo de vida, y si todo va bien, llega para quedarse, me gusta mucho. Miami, y EEUU en sí, es un país dinámico y esto ayuda mucho para un emprendedor. También para mí es muy importante los socios con los que me uní, que si bien estamos en distintos países con la tecnología nos sentimos muy cerca. Puse mucha energía en buscar los socios adecuados y hoy siento que hacemos un gran equipo”
Martin me cuenta que siempre fue bastante entrepeneur, y siempre supo que lo iba a hacer y eso fue quizás un obstáculo en su trabajo en Danone, porque siempre había algo en su cabeza que no le hacía estar muy cómodo y ahora después de un año en este proyecto se ha dado cuenta que no estaba equivocado en lo que sentía. Si voy para atrás en mi familia muchos fueron emprendedores y eso es lo que mamé, termina diciendo.
“Los obstáculos son parte del proyecto. La capacidad de resiliencia es fundamental. Hay que tener paciencia y si miro para atrás todo lo que hemos avanzado me admiro. Hay días que me siento el campeón del mundo y otro el más inútil, pero me siento vivo. Al principio es importante saber que ya no tenés más el paragüas de una empresa grande, sino que sos vos, tus contactos, lo que fuiste aprendiendo en la multinacional, no engancharte con los que no te dan bola, y darle para adelante con los que te ayudan y lo demás soltarlo”.
Tener paciencia y no apresurarse a tomar decisiones. Foco, foco y foco y para adelante, ese es el lema de Martin.
“Nuestro emprendimiento es una empresa de bebidas a base de plantas, que la primera marca es Coco Bliss, un agua de coco orgánica con muchas propiedades nutritivas que la hemos lanzado en el sur de México, Puerto Rico y República Dominicana. Y ahora queremos lanzar otra bebida más orientada al deporte en EEUU. Para eso estamos buscando inversionistas. Siempre hay una cuota de incertidumbre, pero este mundo de emprender yo sé que es de alto riesgo y así lo trato y estoy muy confiado en las tendencias actuales en comidas naturales y orgánicas. Tenemos mucha fe en nuestro proyecto y estoy muy feliz con el cambio que he hecho en mi vida”.
Acompañé a Sebastiana durante varios años en su propio proceso como expatriada. Fue participante de los talleres para expats en Paris. Tengo el honor de publicar este testimonio, como modelo a seguir, de una familia que ha sabido reinventarse en medio de un proceso de desarraigo donde han podido aprender tanto de ellos mismos.
