“Me puse la mudanza al hombro. Alejandro ya estaba en París desde hacía un mes. Levantar nuestra casa para alquilarla fue una tarea titánica. Había que separar lo que regalaría, tiraría, guardaría, prestaría y finalmente llevaría. Cualquier cosa ,que no fuera para nuestro nuevo destino, debía quedar fuera de la vista porque, si se embalaba algo inapropiado, sería muy difícil saber dónde estaba. Cuando se terminó de llenar el conteiner vi mi casa partir. Estaría un mes en el mar. Sentí que me quedaba sin piso”.
El proyecto laboral internacional de un miembro de la familia, hace que todos los demás se pregunten, aunque sea en silencio, si quieren acompañar este desafío. Quizás suena duro este planteo, pero en toda expatriación este cuestionamiento llegará tarde o temprano. Más de una vez se sentarán en algún rincón de la casa para preguntarse ¿qué hacemos acá? Sin embargo, con el tiempo, muchos expatriados nos hemos dado cuenta cuán necesario fue tomar distancia del escenario donde vivíamos. Algo nos iba a enseñar esta experiencia también a nosotros.
Una toma de conciencia, de lo que esta decisión significa para cada uno de los miembros de la familia, hará seguramente que el acompañamiento mutuo vaya calmando las ansiedades que se ponen en movimiento. Si bien el camino no siempre estará iluminado, el sentir que todos forman un equipo ayuda a atravesar las tormentas y encarar los buenos vientos para avanzar. La mudanza internacional es una de las situaciones que más stress produce. Por eso recomiendo escuchar lo que necesitamos para atravesar cada una de sus etapas lo más livianamente posible. Dos o tres placeres concedidos por día, por más simples que sean, pueden ayudar a equilibrar la fuga de energía que minuto a minuto se nos escapa en esta primera etapa.
El rol del acompañante es sin duda muy importante. De hecho investigaciones sobre la vida del expatriado realizadas por la Universidad de Navarra afirman que, gran parte de ellas, fracasan por una mala adaptación del entorno familiar.
El sostén que, tantas mujeres y desde hace un tiempo hombres, dan a sus parejas con esta decisión de ser el backstage de la experiencia es quizás la clave para que el ejecutivo logre cumplir sus objetivos laborales en paz. Pero también es necesario darse cuenta de lo que esto significa para la pareja que queda a cargo de tantas situaciones internas, que deberá resolver muchas veces, sola o solo. Cuanto más claros estén delineados estos roles, surgidos de una negociación previa entre ambos que equilibre la sobrecarga de responsabilidades familiares, más armoniosa será la convivencia. Aunque es importante también saber que navegar en el caos y la incertidumbre será un estilo de tormenta bastante normal en los años fuera del país de origen. Y será el humor el que posiblemente aliviane estas tensiones familiares en los primeros tiempos. Y así la creatividad podrá posicionarse en alguno de sus miembros, para que, a su turno, tome la posta en el timón familiar.
Esto me lleva a darme cuenta que la repatriación es un proyecto de toda la familia.
Y participar todos de lo que hay que hacer resulta muy gratificante y alivia las tareas.
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Esto me lleva a darme cuenta que la repatriación es un proyecto de toda la familia.
Y participar todos de lo que hay que hacer resulta muy gratificante y alivia las tareas.
Y cuanto alivia que así sea. Gracias
Te súper felicito ! No tengo dudas q te irá bárbaro !
Gracias carito.